Matthew Barrie, el padre de Peter Pan

JAMES MATTHEW BARRIE, UN VISTAZO A NUNCA JAMÁS

Con una infancia marcada por la tragedia y la obsesión, Barrie dejó una obra ingente y llena de una fantasía envolvente y enriquecedora

Hay autores que desde su nacimiento parecen estar avocados a caminar junto a la desgracia, como si ellos fuesen personajes de sus obras. Volviendo al tema de los genios atormentados, es lo que le ocurrió al padre de Peter Pan al poco tiempo de estar en este mundo. Su hermano David muere a los catorce años al caer con sus patines a un lago helado y su madre, trastornada por la pérdida, entra en una actitud de reclusión y rechazo hacia James por el hecho de crecer a la sombra de su hermano fallecido e idealizado. Ella le traslada el amor por la literatura y el estudio al tiempo que le narra fábulas e historias fantásticas, pero Barrie se ve avocado hacia la melancolía –prácticamente olvidado por su padre tejedor y rechazado por su madre al intentar imitar a su hermano, vistiendo sus mismas ropas e interpretando sus gestos-, volviéndose enfermizo, solitario y obsesionado por el miedo a crecer y a tener que casarse y convertirse en un adulto más. No obstante, James apenas creció; su metro cincuenta de estatura y sus continuos acercamientos al mundo infantil le mantuvieron en una burbuja, aislado del mundo real y sosteniendo pocas conversaciones con adultos. Barrie sufre la muerte no sólo de sus padres sino también de sus amigos más cercanos y la niña de seis años, Margaret, que le inspira para crear al personaje de Campanilla y que le llamaba a él mi “friendy” al resultarle difícil “friendly” y que sonaba como “fwendy” o “wendy”. Estos trágicos episodios le infunden un desmedido miedo a lo inesperado. Convertido en Sir y antes de morir en Londres a los setenta y siete años de una neumonía el 19 de junio, nos dejaría una de sus mejores citas: «Nada pasa, después de los 12 años, que importe mucho».
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James Matthew Barrie nació en la localidad de Kirriemuir, Escocia, el 9 de mayo de 1860. Sus padres David Barrie –trabajador, pero distante con su familia y dedicado principalmente a sus negocios- y Margaret Ogilvy tuvieron en total nueve hijos.James empieza a escribir en la infancia relatos extraídos de sus experiencias, al tiempo que se siente atraído por el teatro. Apasionado del cricket y de carácter taciturno e introvertido, declararía: «El horror de mi infancia es que yo sabía que se acercaba el tiempo en que debería renunciar a mis juegos y eso me parecía intolerable. Resolví seguir jugando en secreto». En 1877 escribe su primera obra escénica, “Bandolero, el Bandido”, que fue representada en el centro al que acudía, la Dumfries Academy. En 1878 ingresa en la Universidad de Edimburg hasta que en el 1883, consigue trabajo en el diario de Nottingham. Dos años más tarde se traslada a Londres donde trabajaría como periodista en “St. James’s Gazette” o “The Pall Mall Gazette”. Su primera novela es  “Better Dead” (1887), seguida de “Auld Licht Idylls” (1888), su primer éxito y “When a man’s single” (1888).

Luego llegaría libros de relatos -“A window in thrums” (1889) y “My lady nicotine” (1890)- una novela romántica “El pequeño ministro” (1891), una biografía sobre su madre “Margaret Ogilvy” (1896), la novela “El sentimental Tommy” (1896), la secuela de ésta, “Tommy y Grizel” (1900), y “El pequeño pájaro blanco” (1902). Pero la mayor parte de su tiempo lo emplea como dramaturgo: “Richard Savage” (1891), co-escrita junto a H. B. Marriott Watson, “Ibsen’s Ghost” (1892) y “La historia de amor del profesor” (1892), fueron el preludio de la exitosa “Walker London” (1893). Al año siguiente se casa con la actriz Mary Ansell, protagonista de su obra, y publica “Jane Annie” (1894), obra escrita junto a su amigo Arthur Conan Doyle. En total más de cuarenta obras –muchas, éxitos rotundos en los escenarios londinenses-, seis novelas, siete obras de no-ficción y múltiples relatos. Pero su trabajo más universalmente conocido es Peter Pan (1905). Nombre tomado del niño Peter Llewellyn Davies, uno de los hermanos de la familia Llewellyn Davies, a quienes Barrie conoce en los jardines de Kensington y con los que se consuela tras su divorcio y a los que adopta tras la muerte de sus padres (la madre de Peter, Sylvia, era hija del novelista George Du Maurier). De sus hijos, George muere en la I Guerra Mundial, Michael se suicida arrojándose a un lago junto a su amante atormentado por su condición homosexual y Peter se tira al tren en Sloane Square tras fallecer Jack a los pocos meses. La frase de Peter Pan, “Morir será una aventura sensacional”, no parece ser muy cierta, sacada de contexto.
James Matthew Barrie

La obra, cuyo origen era oral, se convierte en cuento en 1911, siendo donados, todos los derechos de la publicación, al Hospital Infantil de Londres. Esta familia sería también la que le inspiraría a escribir “El pequeño pájaro blanco” de 1902. Han sido muchas las adaptaciones de sus obras y en especial la de Peter Pan, que a cargo de Disney se convertiría en un clásico, pero es Herbert Brenon quien la lleva a la pantalla protagonizada por actores en 1924, versión muda en la que Betty Bronson hace el papel de Peter. Esta obra está en el MOMA  y es considerada una obra de arte. Peter Pan, de la que surgirían varias secuelas, se convierte así en un manifiesto de la defensa de la inocencia, del gran “no” a convertirse en adulto, del no querer abandonar la ilusión, de no querer ajustarse a convencionalismos, de querer seguir siendo niños tras alcanzar la madurez aunque el reloj del cocodrilo nos siga restando segundos, de querer seguir soñando hasta que no podamos despertar más. Nunca Jamás, es ese lugar en donde todo es posible, en donde poder siempre estar a salvo.